Que
curioso lugar es este en donde por alguna u otra forma nos tocó vivir; que
curiosa es Cartagena, que lugar tan solemne pero a la vez pintoresco, aquí
pasan muchas cosas.
Tengo
más de 30 años y tengo memoria para acordarme de varias Cartagena, de varias épocas
que nos han tocado en esta ciudad, tengo memoria, conciencia y cerebro para
decir que estamos viviendo una de las peores Cartagenas desde que tengo uso de razón
y de razón crítica.
Hace
poco tiempo conduzco vehículos en la ciudad, y las personas que me conocen
saben que no soy muy ducho en esos aspectos, han pasado algunos años y todavía
estoy "charrasco" en esas cuestiones de manejar, sin embargo, mi ojo
si maneja muy bien, mis sentidos perciben lo que pasa a mi alrededor y además,
tengo ciertos contactos en la Universidad de North Carolina que me permitieron
realizar el siguiente estudio.
Con
los investigadores de la mencionada Universidad y sumando mis propios
esfuerzos, después de años manejando entre las calles y avenidas del Corralito
de Piedra nos dimos cuenta que existe una raza de homínidos que se ha asentado
fuertemente y que ha encontrado su residencia junto a nosotros los que ya, al
parecer somos homo sapiens.
Luego
de extensas pruebas al descubrir esta raza de homínidos, nos dimos a la tarea
de evaluar su comportamiento, sus costumbres, forma de vestir y lo más
importante, su manera de acatar las reglas; al final pudimos agrupar a nuestros
neandertales en tres grupos según la evaluación de comportamiento, se sorprenderían
al ver los resultados.
El
primer grupo se caracterizó por la ausencia de obediencia a la autoridad, su
presencia no es nada agradable, generalmente visten con elaboradas mangas
falsas y prendas altamente informales, pueden asociarse y apoyarse unos a los
otros, sobre todo cuando enfrentan a la autoridad, cuando lo hacen no hay
cabina de Transcaribe que se salve, no conocen las señales de tránsito, al
parecer porque no distinguen los colores, no saben que el rojo es para
detenerse o el amarillo es de precaución, no respetan a peatones o a demás
conductores, se pasean desfachatados por cualquier andén, vía contraria o jardín,
sin importar nada, esos señores son los homo mototaxistas.
El
segundo grupo consta de una horda de homínidos que al parecer tiene mas entendimiento
de la ley y de su obligatoriedad, visten informales y la manga falsa solo la
llevan en una mano, tienen más sentido de la ubicación que los anteriores, sin
embargo piensan que pueden ir por todos lados, pasar con espacios pequeños sin
importar si se puede o no, irrespetar los límites de velocidad y aunque no
conocen la Formula 1, al parecer se identifican con sus personajes, ya que
siempre quieren pasar a todo mundo sin importar consecuencias, a veces pienso
que tienen una meta imaginaria donde llegar de primero, estos neandertales un
poco mas evolucionados se conocen como homo choferes de taxis zapaticos.
El
último grupo investigado, son los más iluminados de toda esta calaña, conocen a
los otros grupos al dedillo y saben cómo manejarlos, su grado de evolución les
da para conocer las leyes, las conocen y muy bien, pero al parecer, tienen una
dualidad grande, ya que la irrespetan y la hacen respetar a la vez, aunque
tienen mas léxico que sus predecesores, no llegan a muchos vocablos, y su
vestimenta es uniforme, particular, de azul con botas altas, acostumbran a
andar con una libretica en el cinturón y a veces van guindados en grúas, estos muchachos,
son los homo policías de tránsito.
Ideas
Sueltas:
Aun
el carril izquierdo para llegar a Caribe Plaza está lleno de carros grandes y
viejos.
¿Qué
hace la hija del Alcalde de Cartagena haciendo auditorias a entidades?
En
estos días conocí la vía perimetral y solo me resta preguntar ¿Cartagena es
bonita?