martes, 13 de septiembre de 2011

Lo mio en contra de...TELEFONICA


“Me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme
me vienen a convidar a tanta mierda”                                                                                  
El Necio. Silvio Rodríguez


Mis queridos amigos, los teólogos, los filósofos, los poetas, las ateos y los creyentes se han hecho esta pregunta desde hace mucho tiempo, desde el mismo principio, desde épocas inmemorables; no se preocupen, no se desesperen, aquí está la respuesta, el infierno señoras y señores, el infierno SI EXISTE.
Existe y lo podemos vivir aquí mismito, aquí en la tierra, si señores, a mí me toco padecerlo con las empresas de telecomunicación, su servicio al cliente, mejor dicho, su servicio en general, puede catalogarse como un verdadero INFIERNO, he aquí lo mío en contra de TELEFONICA.
Se puede decir que en cuestión de Servicios Públicos yo era una persona muy inocente, se puede decir que caminaba sobre verdes praderas, mientras pastoreaba mis ovejas y cantaba “abuelito dime tu”. Por ser un adulto de esos que viven con sus padres por bastante tiempo mi inocencia en estas cuestiones era manifiesta.
A principio de este año cambie de domicilio, antes me había emancipado de mis padres y con un amigo decidimos mudarnos a un apartamento grande; aquí señores, empezó mi camino al infierno al darnos a la tarea de buscar un servicio que nos proveyera de Internet y Cable para el TV, apenas elegimos TELEFONICA no sé porque en vez de escuchar los sonidos alegres de la montaña y las cabras que pastoreaba, empecé a escuchar a lo lejos una melodía traumática “eco-eco somele eco-eco araria”.
La promesa de TELEFONICA fue simple, en 7 días, podía disfrutar de su servicio. Pasaron las semanas y la tan esperada visita no llegaba, de ser un tranquilo pastor de ovejas me transforme en un anciano veterano de guerra que espera el correo con la carta que le anuncie su pensión, esos 7 días se convirtieron en 8 semanas y mis verdes praderas eran ya los volcanes llenos de lava de la tierra de Mordor, había empezado mi camino hacia el infierno.
No morí de inanición , ni quemado en el fuego de Mordor, no me paso lo de Penélope, la visita llego y los servicios fueron instalados, si, empecé a creer que todo había sido un sueño, que era inocente de nuevo, que todo eran nubes de algodón, las nubes en realidad eran de concreto, porque me pegue duro al descubrir que a las 6 horas mi internet ya estaba dañada.
Un tímido esbirro que llego a comprobar el servicio me informo que no había capacidad para que la red funcionara en mi apartamento, pensé que era lo peor, pensé que me iba a consumir lentamente en la lava volcánica de Mordor, estaba viviendo un suplicio, pero lo peor estaba por llegar, a los 15 minutos de la visita del esbirro llego LA FACTURA! Si señor, TELEFONICA me cobraba 2 meses de un servicio que no había consumido, me cobraba mis 2 meses de valiente espera, si señores, estaba en el infierno y me estaban cobrando por ello.
Es lo peor…NO, porque cuando acudí a las líneas de “servicio al cliente” pase de estar en las colinas volcánicas de Mordor a ser quemado directamente por llamas ardiendo, la amable señorita de TELEFONICA, ha respondido sin tanto cuento y sin tanta parla, que HABIA QUE PAGAR EL RECIBO!! En ese momento, y sintiéndome devorado por las llamas infernales, mi compañero de apartamento le ha dicho a la brillante señorita que amablemente nos instaba a pagar “pongan a grabar lo que voy a decir” y a continuación grito “USTEDES SON UNOS HIJUEPUTAS”.
Así mis queridos fui del cielo al infierno atado a un servicio pésimo, a una línea de atención pésima, a un personal pésimo y a una empresa pésima, el infierno si existe señores y viene en estilizadas letras verdes de fondo azul: TELEFONICA.