Agitado y con el corazón a mil me levanto de mi cama de un salto, a tientas voy hasta la puerta de mi cuarto con un miedo que aún no puedo describir, llego al baño y me lavo la cara mientras escucho el agua correr, me miro al espejo y ahí está, lo recuerdo de una, he estado teniendo una pesadilla.

Soñé que estaba en el siglo XXI, y vivía en una ciudad turística, de las más bellas del mundo y orgullo nacional, yo estaba en mi casa tratando de conectarme a internet y no podía, no sabía porque, recorrí toda mi casa buscando una solución, revisé instalaciones y conexiones, cuando de pronto una melodía sonó muy dentro de mí, la melodía se fue adueñando de mis pensamientos, al principio tímida y después fuerte y clara, con estupor recuerdo que decía así,
“One, two, Freddy's coming for you… Three, four, better lock your door” levanté la cabeza y ahí estaba, el mismísimo Freddy Krueger tenía un teléfono en la mano y parecía hablar con alguien, tenía en su mano la conexión de cable de mi internet, pero estaba destruida por las filosas navajas de su guante, sorprendido y asustado puse atención a un aviso visible en el teléfono y en el cable del internet, al principio no lo podía leer, pero después de un esfuerzo grande por fin pude ver que se trataba, el aviso decía…UNE.
Si señores, porque si les pareció que con TELEFONICA había tocado el infierno, la pesadilla no acabó ahí, estas películas de terror tienen la particularidad de tener partes infinitas, una cantidad de secuelas que parece que nunca van a acabar, partes 1, 2, 3, 4, 5, 6… hasta llegar al infinito; y cuando parece que por fin acabaron, pum! Remasterizan y/o vuelven a producir la primera y volvemos a empezar, acá está, lo mío en contra de UNE.
Como todas las películas del género, esta empezó de una manera tranquila y sin sobresaltos, mi compañero de apartamento tiene la certeza que en estas películas de terror, al primero que va a hablar o a ver es al primero que matan y por esto me mando a averiguar que se necesitaba en UNE para poder activar el servicio de Internet y Televisión por Cable. Sin embargo después de unas conversaciones preliminares y el pago de una deudita que UNE inteligentemente heredó de COSTAVISION, recibimos la promesa del servicio en una semana.
Las cosas iban muy bien porque el servicio fue instalado en el tiempo convenido, mi vida, como en el principio de cualquier película de terror era tranquila y sin sobresaltos, pero, al iniciar la aventura del servicio de UNE, se fueron presentando varios episodios, Krueger empezó a aparecerse cuando hacía la siesta, cuando descansaba la cabeza, cuando “pescaba” en las reuniones sin fondo, la razón, muy simple, UNE se fue de mi casa con el servicio instalado, pero sin el puerto de la conexión inalámbrica del internet, claro ustedes ya se lo pintan, una gran pesadilla atado a un cable, a un cordón, como si no viviera en pleno siglo XXI, no podía tener el internet sino pegado a una instalación, Freddy chasqueaba sus cuchillos por toda mi casa, se aparecía donde menos lo pensaba, la película de terror ya estaba tomando su camino.
La fórmula de aterrorizar de los personajes de las películas de terror es muy conocida, y así fue, pasaron las semanas y nada que la gente de UNE venía a instalar el internet inalámbrico, la espera se hacía eterna por la forma rudimentaria con la que teníamos que hacer la conexión, el terror y la
desesperación se apoderaba de mi casa, la musiquita tétrica sonaba cada vez más y más duro, mi compañero de casa volvió a decir: “el primero siempre es el paga-patos” así que una vez más me toco encarar al personaje de las navajas afiladas y con teléfono en mano me dispuse a llamar a una línea 01-800 para poner una queja.
No se imaginan ustedes como el viento se enrareció, como de las paredes y de las ventanas empezó a salir humo, como la atmosfera bien iluminada resultó siendo un rescoldo gris y tenue, como las niñitas del parque cantaban tétricamente el estribillo “Five, six, grab your crucifix… Seven, eight, gonna stay up late” una niña me atendió muy bien en la línea, me identifique, di los datos y dije que iba a poner una queja, ahí empezó el desenlace de la pesadilla.
La niña del callcenter de UNE, me empezó a preguntar las mismas cosas una y otra vez, no dejaba de preguntarme detalles y yo no dejaba de respondérselos como una maquina autómata, después me empezó a decir que teníamos que validar la información, es decir, volver a repetir los mismos datos, posteriormente me empezó a pedir datos y fechas precisas y cosas detalladas que obviamente ustedes comprenderán que no tenía idea, cuando la llamada iba por el MINUTO 45, le dije señorita no puedo seguir una hora en esto, por favor deme el número de mi queja y yo llamo después…su respuesta sonó en mi cabeza como mil navajas del guante de Freddy Krueger, “señor sino validamos la información no podemos darle el número, si no tiene tiempo hágalo por internet”.
Mi compañero de casa siempre tuvo la razón, el primero es el propio paga-patos, Freddy lo degollará de primero, con rabia puse mi queja en internet.
No se imaginan ustedes lo feliz que me sentí cuando, esa noche, cuando a mi celular llegó la notificación de que tenía un correo nuevo de UNE, felicidad porque no habían pasado ni siquiera las 6 horas de haber escrito mi queja y dejársela por internet, felicidad porque la pesadilla iba a terminar, felicidad porque UNE me iba a dar mi número de radicado, por un momento empecé a sentir una cálida brisita blanca reflexiva y un canto de fondo “aaaa” y pensé que al lado mi computador estaría la rosa blanca de la Virgen de Guadalupe, corrí, prendí el computador y de una fui a buscar el correo de UNE.
Mi compañero de casa, esa noche de la pesadilla se levantó asustado, había escuchado un fuerte grito, cagado del susto, fue hacia mi habitación buscándome, pero solo alcanzo a ver mi cabeza desgarrada de mi cuerpo y un rastro de sangre por todo el cuarto, las marcas de navajas eran más que evidentes en todos lados, ahí fue cuando lo comprendió, mi computador aún estaba prendido, y él pudo leer con claridad que UNE amablemente me había contestado, leyó sorprendido que me decían: SEÑOR LAMENTABLEMENTE SU QUEJA SOLO PUEDE SER RECIBIDA POR TELEFONO, sin saber porque, escuchó a las niñas del parque finalizando su canción “Nine, ten, never sleep again”.